Otoño eternizado

Otoño eternizado 🍂

He visto como el otoño ha caído,

llevándose mis primaveras.

He visto como mis sueños se han ido,

despues que de mi vida desaparecieras.

He quedado muda ante la ausencia,

la risa se volvió un sonido perdido,

mi piel se quedo fría sin tu presencia,

y deambula con un corazón desprendido

He visto como cae las hojas de mi vida,

como el alma se me escapa por suspiros,

como la vida me revuelca dejándome destruida,

¡Cansada pero viva! por que lo dicen mi latidos.

He sangrado internamente por perderte,

por construir un mundo de ilusiones,

por entregarme toda, con tal de retenerte.

Arraigada a un sueño sin mas pretensiones.

Seguramente habrán más razones,

seguramente me encontraré otros amores,

seguramente habrán más pasiones,

pero no borraran de mis labios tus sabores.

El otoño eternizado me deja flagelada,

sentir que solo me quedo con tu recuerdo,

será algo que llevaré en mi piel tatuada,

con mi corazón y mente en desacuerdo.

Perderte a ti, ha sido realmente entender

Que no basta con que uno ame solamente,

Que aunque uno quiera, no puede pretender,

estar con quien no sabe lo que es ¡eternamente!

Las letras de mi alma.

Polvo de estrellas

Me eclipsé con tu mirada,

desataste un nuevo día inesperado,

y a mis insomnios les diste una razón.

Estaba acostumbrada a lluvias de lagrimas,

y las cambiaste por lluvias de estrellas,

creando un nuevo mundo con tus labios,

regalándome noches eternas con tu cruce,

¡Cual eclipse de sonrisas y sentimientos!,

fuiste por momentos un paseo entre galaxias,

y por otros, hoyos negros y nebulosas,

pero siempre, un espectáculo para mi soledad.

Como dos polvos de estrellas,

siendo parte cada uno de un asteroide,

chocamos a una velocidad de la Luz,

cuando andábamos en la misma órbita,

fuimos un fatídico desastre de nuestro pasado,

en ese instante te llevaste parte de mi esencia y yo me quede con algo de tu presencia,

hoy solo me queda buscarte en el cielo,

hoy solo me queda el recuerdo,

en ese mundo que ahora vive en mi,

que en la lejanía cada noche velo,

disfrutando de aquel brillante encuentro.

Las letras de mi alma

Eras una trampa

Eras una trampa para mi

Expones mis temores,

cuando te tengo de frente,

y soy un enjambre de errores,

al querer no ser tan evidente.

Nadie es lo que uno quiere,

y no soy la excepción a eso,

y no se trata de ser adepto,

es entender, quien se quiere.

A veces ni saltando al olvido,

logro dejar atrás tu recuerdo,

Ni lavándome con otros labios

quito el sabor de tus besos.

Y seguiré en esas noches,

donde la ropa y las diferencias,

van bajo la cama sin resistencias,

perdiendo la cordura sin reproches.

Eras esa trampa hecha a mi medida,

violaste los sueños de mi alma impoluta,

mientras me atrapa tu perversidad astuta,

volviéndote la peor necesidad de mi vida.

Eras bello oasis de seducción,

coherencia de cada pacto de amor,

café, que reconcilia mi mente y el dolor

mi estancia de calma y mi perdición.

Las Letras de mi alma

Te amaba

Te amaba con demencia y a la vez con lucidez,

despedazando mi alma en cada noche de insomnio,

maldiciendo cada aurora que me traía tu aliento,

Implorando al sol que no me dejara sola con la luna,

La misma que mil veces me vio ahogarme en ti, hasta dormir.

Te amaba con esa inocencia que solo un niño entiende,

mientras mi nostalgia se prendía de lo que dejaste en mi,

me acariciaba recorriendo las huellas que me tatuaste,

reviviendo cada segundo que en tus brazos me alojaste.

Te adoraba con rabia, con cruel apatía,

Con un mal sabor que mi alma descomponía

Desatando la ira que como peste a mi paso dejaba,

mientras con mis letras tu recuerdo me atragantaba.

Y la cama y mi almohada te detestaban,

pues desde tu partida mi rabia conocían,

las horas muertas ya no revivían mi vida,

pues avanzaban pero yo con ellas moría.

En el silencio mi cuerpo abandonaba,

para ir a buscar las ganas que por ti guardaba,

pero no estaban donde las había dejado,

hasta tu olor, el olvido poco a poco se lo llevaba.

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© Derechos Reservados

Muerta viviente

Micro cuento

Muerta viviente

Los problemas económicos la asediaban, la mantenían humillada, sublevada ante la presión de quien carcomía su alma y bajaba su autoestima, pero un día, golpeada en el piso, casi al punto de morir, pensó… ¿estoy viva aún? Y sacó las fuerzas que aun tenía, tomo sus hijos y salió.

Él aún se pregunta ¿donde esta? y ella ahora despide libertad, lucha día a día por maquillar las cicatrices visibles y con las invisibles, bueno… con esas vivirá solo para recordarle, que alguna vez tuvo alas embarradas de miedo, pero hoy con nuevas alas, tiene un cielo sin limites.

𝓛𝓪𝓼 𝓵𝓮𝓽𝓻𝓪𝓼 𝓭𝓮 𝓶𝓲 𝓪𝓵𝓶𝓪

© Derechos Reservados

Eres tú

Eres el amante que cae con la noche a mi alcoba, vistiéndote de rocío, ese que se siente pero no se ve, que me trae la calma de cada segundo y la inquietud a mi alma por horas, el secreto que se esconde tras la divina magia del impúdico brebaje que me atraganta en casa sorbo de tu recuerdo, el mismo que me lleva a navegar en la inmensidad de una noche de la que no quiero que acabe, pero lo hace, acaba, la magia se extingue, el sol sale, y desapareces entre la neblina que se disipa ante la luz que te esconde de mi.

Las Letras de mi alma

El viaje

Cuando mires mis ojos, mira más allá de ellos, mira en el fondo, como queriendo navegar desde ellos hasta lo más profundo de mi ser, navega entre el torrente de mis venas, cuidado con el ruido que mis latidos provocan, pero cuando lo escuches mas alto, mas fuerte, agárrate bien, porque llegaras a una puerta que te meterá al centro de todo mi ser.

Toma tu tiempo lo que verás no es diferente a lo que seguramente has visto antes, pero que nunca viste desde adentro, nunca conocemos todos los recovecos de un ser, por que nos distraemos con el frasco que encapsula tanto, donde se guarda todo, y aunque no esta con llave, pocas veces podemos abrir.

Entra, despacio, y ten cuidado, pues el camino esta lleno de pedazos de explosiones viejas, pedazos de sueños rotos, cristales en añicos de lo que alguna vez fueron lagrimas, y muchos papeles rotos, de miles de versos que fueron plasmados cuando mi ser sentía que necesitaba gritar pero no había voz para decirlo y cuando salía, muchas veces ni era escuchada.

La brisa adentro es suave, tierna, con música sin letras, que apenas se percibe, acércate poco a poco, hay una luz tenue que te llevará hasta ese sitio, trata de no tocar nada, hay nubes de recuerdos que si los tocas puedes hacer que llueva tanto que se convertirá en inundaciones.

Sabrás que llegaste cuando encuentres una burbuja de cristal, adentro hay una luz y en sus paredes hay algunas cicatrices, unas grandes y otras pequeñas, mírala para que entiendas por las cosas que ha pasado, lo desgastada que esta, pero aun vive, aun palpita, aun quiere emocionarse, aun quiere seguir brillando a pesar de esas llagas que aun encuentras sangrando un poco, pero esta… y aún produce sentimientos, aún hay ternura, aún puede ser para otro calma y abrigo.

Ahí en ese centro, en medio de todo un mundo hecho de buenos y malos momentos, ahi esta, mi fortaleza y mi debilidad, te la presento, hecha con el cristal más fino del mundo, pero a la vez revestida con capas y capas de vendajes para tenerla en pie, ahi esta y se llama ALMA.

Las Letras de mi alma

Hasta el último gemido

Hasta el último gemido

Entre sabanas nos entregamos

dando inicio a la sintonía de gemidos

nuestras pasiones entrelazamos

escuchando cual tambores los latidos

Era magia vivida, realmente sentida,

mientras la sincronización seguía,

La temperatura en nuestros templos crecía,

y el torrente nuestro llano recorría.

Con locura bailábamos al mismo compás,

tiernamente nos alejábamos de la realidad,

solo jadeos entre notas ejecutamos,

mientras el placer en idilio sofocamos.

fusión de piel que sentimos estremecida,

saboreando deseo y pasión combinados,

desatado en voraces instintos en huida,

que en segundos vimos desbordados.

Calor que reclama sin arrepentimiento

salimos de la piel y el sentimiento

espasmos que dejaron el deseo satisfecho

hasta el último gemido agotado en este lecho.

Las Letras de mi alma

Aún no

¿Quién te ha dicho que no te amo?

si los silencios me traen tu nombre,

si para escuchar tu sonrisa, solo debo poner mi mente en blanco y escuchar como rebota en las paredes de mi alma.

¿Quién te ha dicho que ya olvidé tu perfume?

si mi piel quedo toda impregnada de ti,

si solo me basta olerme para sentirte,

¿Cómo voy a dejar de amarte?

si para traerte junto a mi solo basta darme un cálido abrazo y revivir con los ojos cerrados tus caricias.

No morirás mientras entre lineas te nombre mientras la brisa te lleve mis versos, y al leerlos escuches mi voz, susurrándote con mis labios humedecidos como lo hacia cuando estabas conmigo.

¡No te vayas! Aún te quedan noches para inspirarme cual musa de amor, no pidas libertad de mis torpes trazos de poesía, pues… ¿De qué escribiría si no es de tus ojos, de tu manos, de tu boca, de tu piel?

¡No te alejes! te necesito prisionero de mi ser, mantener en un envase bien resguardada tu esencia, y abrirla cada vez que quiera sentirte mas cerca de mi.

Quédate un tiempo más, para conservar la fragancia de tus caricias, aun no guardo los destellos de tu luz, esos que usaré para iluminar las noches en mi oscura soledad, cuando tome el lienzo y la pluma para recrear todas esas noches, que dormí en tus brazos escuchándote decirme ¡te amo!

Las Letras de mi alma

Maldita tu presencia

Maldita tu presencia

Te metes en mi,

humedeces mi piel,

haces que arda a mas no poder

debilitando mi cuerpo,

rindiéndome a ti,

tiemblo,

me estremezco,

me haces sudar con tu presencia,

sonrojas mis mejillas,

y haga lo que haga,

logras que este sedienta por ti,

Me tumbas en mi cama,

y no me queda de otra

que caer ante ti.

Hasta que decidas marcharte

soy esclava de tu contagio,

siento que muero con cada uno

de los síntomas que me das,

me tienes enferma,

Postrada, sometida a tus gustos

adolorida entre tus brazos,

doblegada,callada,

moribunda por ti,

Ya vete y déjame libre,

que mi cuerpo no resiste,

al revolcón que me das,

cada segundo que en mi anidas,

es un suplicio que persiste,

¡Maldita gripe!

Ya déjame respirar

Las letras de mi alma